Las redes sociales, ¿amigas o enemigas de nuestra marca?

Vivimos en un mundo interconectado en el que estar presente en las redes sociales es muy importante. Las empresas lo saben, y lo hacen, pero no siempre de la manera adecuada.

Una cosa es estar presente, y otra, generar contenido de interés. Y lo más importante, interactuar con tu público.

¿De qué sirve que una marca “vomite” contenido sobre sus productos o servicios si no dialoga con su target?

Las diversas redes sociales nos permiten eso, mantener conversaciones con el público, establecer un diálogo para crear el engagement tan necesario y útil para la empresa como para el usuario.

A través de estas herramientas, la marca se humaniza y se establece una relación más cercana entre la empresa y su público.

Los estudios de mercado tradicionales han permitido a las marcas más influyentes poder conocer a su público para adelantarse y adaptarse a él. Hoy en día, las redes sociales se han convertido en esa fuente de información gratuita muy útil para las empresas. Permiten, utilizándolas con conocimiento, conocer las preferencias y opiniones de nuestro target.

¿Qué piensan sobre nuestros productos o sobre la marca? ¿Vamos en la dirección adecuada? Son preguntas que las compañías se hacen y que pueden resolverse fácilmente con el análisis del contenido vertido por los usuarios en el entorno online.

Es vital cuidar al máximo el entorno offline pero no debemos olvidar que tanto lo que digamos como lo que no digamos en el mundo online también va a repercutir en la imagen y reputación de nuestra marca.

Por ello, planificar y ejecutar un plan de Social Media será óptimo para la compañía. Y además de llevarlo a la práctica, analizar después y medir el grado alcanzado de los objetivos marcados previamente. Cabe decir que la estrategia llevada online debe ser coherente, o al menos complementarse, con la ejecutada offline.

Un ejemplo claro es Zara, empresa textil conocida mundialmente y con miles de seguidores en todas las redes sociales en las que está presente. A pesar de ello, éstas se presentan como su punto débil. Haciendo un análisis de sus perfiles vemos como la interacción es nula con sus seguidores. Ya que el cliente para Zara en el mundo offline es la esencia del negocio, deben trasladar la misma estrategia al ámbito online.

La compañía debe usar las redes sociales basándose en tres pilares clave: escuchar, responder y compartir información. Debe alejarse de cualquier simulación de monólogo y dialogar encauzando, cuando sea oportuno, los comentarios negativos que puedan aparecer para no ver dañada la imagen de la compañía.

Si ésta no se pronuncia, puede ocurrir que esos comentarios sean retroalimentados por otros provenientes de otros usuarios dando lugar a situaciones de desprestigio para la marca.

El mundo de Internet facilita el establecimiento de nuevas vías de comunicación, que usadas de la manera adecuada pueden humanizar y potenciar el feedback con parte de nuestros stakeholders. Un acercamiento a cada uno de ellos permite establecer un ambiente de confianza y credibilidad, dos de los rasgos más buscados y valorados por las personas en este mundo virtualizado.

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