8 consejos para acercarse a un influencer

Aunque verás este artículo plagado de términos taurinos, quiero aclarar que no soy fan de la tauromaquia. Únicamente la he utilizado para tematizar el post y crear imágenes en tu mente que ilustren lo que explico.

Definitivamente hay solo dos caminos para contar con los favores de un influencer (ya sabes, esos tipos que consiguen ser escuchados por audiencias enormes y que tienen una gran capacidad para promover contenidos y para convencer/influenciar a muchas personas).
 
Los dos caminos son estos:
-Pagando

-Convirtiéndote en su amigo/aliado
La manera más eficaz para acercarse a un influencer es tirando de billetera.

Lógico, ¿no?

Ni siquiera los influencers trabajan por amor al arte.

Son profesionales y viven de los ingresos que genera su actividad.

Por tanto, si eres una empresa y quieres arrimarte a ellos para que “te echen un capote” en la difusión de tu mensaje bastará con hacerles llegar una propuesta sensata respaldada por una atractiva compensación económica.

Pero… ¿qué pasa si no eres una empresa con recursos y quieres acercarte a un influencer?.
¿Qué pasa si, sencillamente, eres un blogger al que le vendría genial un empujoncito o ayudita de alguno de estos influyentes? (hay quien prefiere llamarlos influenciadores, aunque la Real Academia no recoge este término).
 
Te explico a continuación algunas cosas que debes tener en cuenta antes de “echarte al ruedo”.

La importancia del influencer

 
No te preocupes. No voy a enrollarme nada en esto (ya sé que se ha escrito mucho sobre ello).

Solo voy a contarte brevemente mi experiencia.

Seguro que alguna vez has escrito artículos que no ha leído ni tu gente más próxima, ¿a que sí?

Ya sabes, uno de esos artículos que ven… ¿100 personas?, da igual la cifra, un fracaso vamos!
 
A veces tengo fracasos de este tipo: lanzo un artículo y “pincho en hueso”.

En los 5 días siguientes no lo lee apenas nadie, pero… de pronto el sexto día, por decir algo, hay un repunte importante de visitas.
 
Reacción: ¿coñ…ile, qué ha pasado aquiiiiiií?

Algo ha pasado, ¡seguro!.

Y cuando exploras un poco las redes te das cuenta de que un buen samaritano con 30 y pico mil seguidores (o más) te ha retuiteado/compartido/salvado la vida con ese artículo que no había llegado a casi nadie.

Ese tipo era uno de estos influencers y su mera recomendación hace que dobles, en minutos, la cantidad de visitas que ese artículo había cosechado durante días.

Cuando esto te pasa por primera vez algo hace click en tu cerebro y piensas que una manera rápida de avanzar es… arrimarte a “primeros espadas” como el que te acaba de recomendar.

Pero… hacer esto sin una estrategia es como “tirarse al ruedo sin capote” y con ello solo conseguirás que el toro (perdón por el símil, señores influencers!) te ignore o “te empitone”.

 

Qué hacer y qué no hacer para aproximarte a un influencer

1.- Arrímate con sigilo

No aparezcas en su vida de golpe queriendo monopolizarlo todo y queriendo hacer “la faena” en dos minutos.

Me refiero a que no “saltes a la arena como un espontáneo”, como ese desconocido que, de buenas a primeras, llevado por la prisa empieza a casi acosar al influencer.

Esta gente (los influencers) “ha toreado ya en muchas plazas” y están habituados a tratar con tipos que confunden la visibilidad con la impertinencia.

Que intentes ser visible ante un influencer no significa que aparezcas constantemente en su blog dejando mensajes a mansalva o que le asaltes en las redes insistentemente de tal manera que mire para donde mire, el pobre influyente, tenga que verte.

Eso es acoso, y a nadie le gusta ser acosado.

Si haces eso, tu amado influencer te va a dar una “larga cambiada” y va a pasar de ti.

2.- Aparece ante él, por primera vez, en su blog

El primer acercamiento hacia el influencer debes hacerlo en su propio territorio, en su blog.

Una regla no escrita, que cumplen casi todos los bloggers, es responder personalmente a los comentarios que el público hace de sus artículos, así que ese es el mejor escenario para aparecer en su vida.

De esta manera te indentificará con un lector y te etiquetará como a un seguidor, alguien que contribuye a uno de sus objetivos: sumar visitas.

3.- Comenta sus artículos con criterio, no te limites a alabarle

“Genial. Perfecto. Enhorabuena” (“Ole”,”torero”).

Nadie dice que no puedas dejar este tipo de mensaje en su blog pero no lo hagas repetidamente.

Si le dejas un comentario de este tipo él no podrá responderte otra cosa que… “gracias”.

Esfuérzate por aportar algo en ese comentario que pueda llamar su atención o que dé pie a una respuesta más amplia por su parte.

De esa manera le estás “obligando” a dedicarte un poco de su tiempo y mientras lo hace probablemente te está visualizando.

4.- No te hagas el listo con él

Dejar comentarios interesantes en su blog no quiere decir que hagas lecturas metafísicas de sus artículos y luego redactes sesudos análisis sobre ello.

Así jamás “entrará al trapo”.

No le obligues a dedicarte más tiempo del que tiene o se hartará de ti.

No intentes demostrar que sabes casi tanto como él sobre ese asunto, o que eres un experto en tal o cual materia.

Se trata más bien de “enseñar el capote”, hacer comentarios con cierta chispa, con cierta frescura natural y con cierto interés. Sin más.

5.- Difunde su contenido en redes sociales y asegúrate de que se entera de ello

“Pa torear y pa casarse… hay que arrimarse” así que ahora, que quizá ya le suene tu nombre o tu cara, toca arrimarse a él/ella en las redes sociales.

Arrimarse no es “entrar a matar”, así que ve despacio, poco a poco.

Aquí, como siempre, recomiendo ser selectivo y no liarte a compartir todo lo que de este ser proviene como si fuera palabra de dios.

Tampoco te pases con las alabanzas hacia el influencer en las redes.

Si lo haces parecerás un simple pelota (hay un montón de pelotas por ahí, tío!) y además él creerá que te tiene en el bote y que no necesita prestarte atención porque ya tú solito le haces el trabajo de difusión, que tan bien le viene.

No.

Comparte lo que sea bueno de verdad y siempre intentando generar una conversación con él en base a un buen tema.

Por muy influencer que sea esta gente te aseguro que también escriben a veces truños artículos poco brillantes (ya sea por prisa, falta de inspiración o falta de acierto) y ellos lo saben.

Comparte y comenta lo que de verdad merezca la pena. Lo demás, te lo puedes “saltar a la torera”, déjalo correr.

Tal vez así se dé cuenta de que tienes criterio.

6.- Menciónale en alguno de tus artículos

Nómbrale, cita alguno de sus artículos (los buenos), pero tampoco te pases con esto. Mesura.

El todopoderoso influencer suele reconocer pronto a esos seguidores que realmente tienen valor para él, a esos que dan el nivel mínimo para ser elegidos como profetas de su causa.

Como seres con cabeza y corazoncito que son, les gusta ver su nombre dentro de un artículo que dé la talla, de un post que tenga nivel.

7.- Muéstrate como la persona ideal para ser mentorizada

Si comienzas a ser reconocido por el influencer como parte de su más selecto grupo de seguidores/”profetas”, éste se preocupará normalmente de ayudarte a obtener repercusión, porque él también gana si tú alcanzas repercusión y si tus mensajes comienzan a ser tenidos en cuenta por otros.

Algunos influencers gustan de presentarse ante el público como descubridores/mentores de nuevos talentos, así que no estaría nada mal que vieran en ti a es@ “chic@” por el que apostar: “si eres novillero, déjate apadrinar por un torero”

8.- Si nada de esto funciona, abandona

Si el toro “no atiende al capote” por mucho que se lo muestres, déjalo tranquilo.

Si, pasado un tiempo, no has conseguido que te preste la más mínima atención deja de insistir porque… está claro que no le interesas.

Motivos por los que quizás no le interesas:

– No te encuentra interesante

– No ve en ti ningún talento

– No cree que puedas aportarle nada

– No cree que pueda sacar ningún beneficio de vuestra relación

– Te considera un pesado

– Te ve como una amenaza (los hay, los hay)

– Cree que solo acudes a él por interés propio

– No tiene tiempo ni ganas de atender a gente como tú

Si ocurre alguna de estas cosas… no tiene sentido alguno seguir intentando aproximarte a alguien que no quiere nada contigo.

Una cosa más: no confundas a un influencer con alguien que tiene miles de seguidores en la redes sociales, que da conferencias o que se codea con gente de nivel. Hace falta algo más para ello.

Hace falta disfrutar de un reconocimiento por parte del público y hace falta tener capacidad de influir en otros a través de tus opiniones.

Eso es difícil de conseguir si no demuestras que detrás del experto hay una persona, si no demuestras empatía con tus seguidores y si no conectas emocionalmente con la gente.

Así que si ese influencer no te ha hecho ni puto caso a pesar de que has seguido unas estrictas normas de respeto y tacto al intentar acercarte a él, a lo mejor es que… no merece tal consideración.

Olvídalo pronto y no le des la más mínima importancia a lo sucedido, porque realmente no la tiene.

“Pa cornás, las que da la vida”.

¿Cuál es tu experiencia con los influencers?

¿Saliste por “la puerta grande” con alguno de ellos?

Si te apetece compartirlo deja un comentario aquí abajo.

Si te gustó el artículo tal vez podrías compartirlo en tus redes sociales.

A mi, desde luego, me molaría que lo hicieras. ;)

Gracias por estar ahí.

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